domingo, 3 de agosto de 2014


Solo con Inteligencia y Sabiduría…

Un valorado amigo de mi diaria interacción profesional me aconsejo tomar en cuenta su opinión respecto a lo que debería escribir en este boletín, en virtud de encontrarnos escuchando un breve pasaje de la historia del Rey Salomón, y es como he dicho siempre, el Padre de los Libros genera una inspiración mágica en los que de alguna forma nos dedicamos a las lides que conllevan a la Dirección, la Gerencia o el Liderazgo. Particularmente lo expresado impacta de manera proporcional a quienes nos corresponde la responsabilidad de guiar la consolidación de objetivos y metas vitales para una organización y es por ello que este pasaje marca de manera acertada nuestro potencial en lo que respecta al ejercicio del liderazgo efectivo. Ante lo cual reseño: “…Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en Sueños, y le dijo Dios. Pide lo que quiera que yo te dé,… dijo Salomón: Jehová Dios mío, tú has puesto a mi tu siervo por Rey… y yo soy joven e inexperto, da pues a tu Siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo (dame Inteligencia y Sabiduría)” Dice la palabra que en virtud de haber pedido esto y haber agradado a Dios este le concedió además de lo solicitado Riquezas y Gloria. (Lee este bello pasaje en la Biblia en 1ra de Reyes Capitulo 3)

En atención a lo descrito defino de manera general los conceptos involucrados, se dice que la Inteligencia es: La facultad de la mente que permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea determinada de la realidad, y la Sabiduría es: La facultad de las personas para actuar con sensatez, prudencia o acierto. A lo que podemos agregar, que esto implica un sano equilibrio y proporcionalidad entre lo aprendido a través del conocimiento y nuestra forma de conducirnos y aplicar lo aprendido. Por tanto en la vida Gerencial debes tener rumbos claros y definidos con ayudas idóneas, es decir, un personal comprometido en “saber” a donde vamos y que queremos lograr. Un equipo de trabajo que esté dispuesto a la suma de ideas y capacidades sin mezquindad ni personalismos que estimulen el cómo hacer las cosas de manera práctica, esto implica que sepan conducirse como lo que son una suma de voluntades para lograr objetivos de excelencia, y finalmente que sientan que el objetivo a lograr y la meta por consolidar depende de todos sin distingo de personas porque cada quien contribuye con su talento para lograrla, esto determina con quien debes hacer el trabajo, es decir, dándole más peso en el momento indicado al talento necesario para lograr lo deseado, sin dejar de entender que todos son absolutamente útiles en algún momento en particular. Por ello, esta compleja simbiosis de términos, conocimientos y formas de conducirse se convierten en la Inteligencia y Sabiduría que debe aplicar el líder para lograr el objetivo que se proponga.

Busca las asesorías necesarias, no te creas el todo del conocimiento, brinda oportunidades para la sana discusión de ideas y las formas de apreciar cada tema a enfrentar. Al final con la suma de todos te llenaras de esa Inteligencia y Sabiduría necesaria que culminará de manera tangible con las Riquezas y Gloria que prometió el Creador a Salomón y que en Gerencia se define con la palabra Éxito.

"Lo prometido es deuda, mi apreciado amigo Harold Pinto".

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos, y un Respetuoso Abrazo Virtual. 

C.E.O / Carlos Omar Delgado Carpio
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domingo, 13 de julio de 2014




Para que el Premio sea tuyo…

Dice una expresión muy coloquial en nuestros países latinos “que lo que es del cura va para la iglesia” y no deja de ser cierto cuando un Gerente, un Director o Líder se forja para lograr objetivos y metas en su carrera, pero lamentablemente eso no es todo, es solo parte del entramado mundo gerencial que debe manejar entorno a su “yo” para recibir la majestad que implica la cúspide organizacional en su área de influencia.

El Premio se convierte en tuyo cuando en el entorno que manejas creas y ratificas bases sólidas que brindan valor agregado a tu quehacer diario y que marcan la diferencia. Para lograr ese “Premio” podemos mencionar elementos importantes que influyen de manera vital en su consolidación, entre ellos el Compañerismo, como elemento esencial que permite dar y recibir de personas cercanas y que potencian la confianza, la entrega, la ayuda, el respaldo y el optimismo, es un elemento integrador que permite generar apoyos en tiempos difíciles y estimula ciertamente a establecer la mejor ruta de lograr lo programado. 

Otro aspecto es la Paciencia, que muchas veces nos hace falta a todos porque nuestro deseo del “ya” nos hace o facilita cometer errores que dan vida a consecuencias no deseadas, debo confesar que no debes preocuparte por esto, todos transitamos ese camino muchas veces en nuestra vida, lo que debemos buscar es el equilibrio para manejarnos con la cordura de la experiencia, buscar las asesorías, la inteligencia y sabiduría necesarias para esperar el momento adecuado y tomar una acción.

Formar e Influenciar son dos elementos que no debes descartar en ningún momento, en ellos se basa tu trascendencia, lo que dejas, lo que aportas, lo que enseñas, tu legado, la opinión que formas de ti ante los otros y sobre todo con verdad y justicia por lo que haces para cada hombre o mujer que comparten el entorno organizacional que rige tus días, este es tu banco de emociones, tu ahorro gerencial que crece en intereses personales reflejados en las personas que decides o deciden acompañar tu productividad, esto se colida con la felicidad profesional de saber que tu conocimiento se multiplica y mejora en otros.

El Respeto es fundamental como pieza sólida o columna vertebral de los principios profesionales, no confrontes posiciones donde queden visibles apetencias personales, esas se caen con el tiempo no son duraderas, recuerda, estas formado para ser mejor por eso te llaman líder, por eso conduces e influencias con tus palabras y acciones, por eso el autoestima debe indicarte el respeto por ti mismo para que trascienda a otros, puedes vivir pero no convivir donde el respeto no sea la base fundamental de tu ejercicio humano y profesional, búscalo siempre en ti y en cada uno de los tuyos para que se mantenga incólume tu condición y posición de liderazgo.

Finalmente debo decirte que estos son solo algunas recomendaciones para que tu esencia humana y profesional se traduzca en un liderazgo efectivo, positivo y de logros tangibles e importantes, eso es definitivamente un gran “Premio” que debes tratar por siempre de conseguir para que acompañe tu vida.
Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos, y un Respetuoso Abrazo Virtual. 

C.E.O / Carlos Omar Delgado Carpio
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domingo, 29 de junio de 2014


30 de Junio de 2014
Boletín No. 202

Deja Crecer al Hombre…

Una de las concepciones que manifestó mi espíritu cuando esbozaba la Tesis Doctoral era el impacto del título y la enseñanza que podía dejar más allá del libro que se crearía, es entonces cuando nacen multitud de ideas y como siempre no es de lo difícil ni lo complejo sino de lo simple y lo cotidiano de donde aflora todo, es observando esa cotidianidad y revirtiéndola en aplicación científica donde al final nos damos cuenta que todo está creado, que Dios ya diseño todo y nosotros simplemente descubrimos, por tanto no somos creadores de nada. Es así, como en nuestro entorno coexisten gran cantidad de personas de diversos tipos y profesiones, talentos y capacidades que debemos también descubrir y se encuentran a nuestra disposición, pero hay que dejarlos crecer.

Es tu labor, tu actitud, y el desarrollo de tu liderazgo muchas veces incomprendido que marca la diferencia, es tu escuchar y la sabiduría de no limitar a tus colaboradores lo que permite el tono correcto en una música gerencial exitosa, debes poseer el control pero sin limitar criterios ni aspiraciones, por el contrario, motiva, déjalos que creen, simplemente da los toques necesarios para que sean conscientes de sus talentos y capacidades, nunca faltara el disperso, el que no desea acoplarse o quien interfiera los planes de éxito, a ese evalúalo, hazle seguimiento y trata de convencerle de una acción mejor, de no ser posible como al buen vino aplícale el decantador para que se haga notoria su falla y sea evidenciada su salida ante el cristal de la organización, eso sí, sin bajezas solo con honestidad dejaras un compañero de camino y no un resentido como piedra de tropiezo.

Busca siempre lo mejor para tu equipo dentro del marco de posibilidades que puedas promover sin comprometer tus capacidades ni generando compromisos impropios que puedan afectar a otro, trata en todo momento que las valoraciones personales queden fuera de todo marco organizacional y con esto evitar preferencias insanas y obviamente improductivas que interfieran con lo que pretendas tener como objetivo de logro.  Estimula el estudio, la preparación constante, así tendrás un mejor equipo, no cultives envidias ni egoísmos que solo merman el espíritu y agotan el intelecto necesario para mejores cosas, deja a tu gente crecer con su tiempo, proyéctalos para lo mejor, orienta, habla y sobre todo escucha, cambia lo necesario, no retardes ningún proceso, utiliza al máximo sus potencialidades, déjalos que promuevan discusiones productivas, que afloren sus personalidades verdaderas que la expongan ante el mundo y conviértete sencillamente en el gran alfarero de esos recursos valiosos denominados Talento Humano.  Solo así los dejaras Crecer.  

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos, y un Respetuoso Abrazo Virtual. 

C.E.O / Carlos Omar Delgado Carpio
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martes, 24 de junio de 2014


23 de Junio de 2014
Boletín No. 201
Un Líder tras Bastidores… 

Desde hace mucho tiempo por no decir desde que tengo conocimiento, las revistas, libros, artículos o cualquier órgano divulgativo al igual que el mundo organizacional no dejan de referenciar para sus ávidos seguidores el concepto del Líder que hasta ahora ha dominado al mundo, el de ese hombre o mujer que marca la pauta, que alza la mano y dice ¡Síganme!, que realiza proezas a veces sobrenaturales todo ello para infundir alta motivación a los liderados sin desmeritar las reales capacidades que este individuo pueda poseer. Es así, como nos han hecho ver a ese líder que todo lo puede y que todo lo logra, que enfrenta cada obstáculo y vence toda barrera, que no se amilana ante la adversidad y su cosecha se llama éxito.

Sin embargo, la vida real nos presenta otro panorama, el mundo actual con su globalizada presencia nos hace estar en un tris en cualquier lugar del mundo a través de una palabra o sencillamente con una imagen que permita captar el momento de lo que significamos para una organización, donde ese líder que nombramos al principio se convierte en pedacitos de mini líderes que conforman su verdadera imagen. Es decir, un equipo humano que está a su lado para ordenar, pensar, crear, hacer, leer, interpretar, operar equipos y tecnologías, un mundo de cosas que se van a resumir en una simple imagen de ese hombre que puertas afuera conocen como líder y quien debe ser el artífice de amalgamar lo que conocemos como equipo. A esos hombres y mujeres que permanecen tras bastidores que muchas veces no se conocen y que necesitamos tanto en nuestro quehacer diario, que hacen cualquier cosa para que la imagen del líder quede impecable que realizan puertas adentro las labores y tareas que potencian el camino hacia el éxito, debemos reconocerle su cuota en el  liderazgo, por ellos nosotros logramos y alcanzamos metas reales y tangibles, consolidamos méritos que nos otorgan públicamente sin saber o imaginar la gran maquinaria que existe detrás de un hombre o mujer que lidera. No dejemos jamás de reconocer y respetar a ese conglomerado de personalidades que está dispuesto acompañar nuestro destino organizacional, profesional y humano. Ninguno de los que Dirigimos, Gerenciamos o Lideramos conocemos todo y por esas personas que complementan nuestra vida podemos dominar y ganar espacios, tener a nuestros pies el conocimiento del universo que nos rodea, gracias a ellos quedamos bien ante el mundo ante las actuaciones que debemos acometer y tener respuestas efectivas a cualquier cuestionamiento que aflore.

Damos gracias hoy a esos líderes y lideresas que tras bastidores contribuyen y construyen diariamente la potencialidad del Líder público, a ese que conocen, al que ven, escuchan o leen, sin ellos también quien les escribe no estaría aquí porque soy la suma de muchos hombres y mujeres que estructuraron mi formación y la forma de ver el complejo mundo Gerencial. Por tanto, siempre que puedas reconoce a tu equipo, reconoce a todos los que te dan valor humano y valor agregado, de ello depende igualmente ser reconocido por el mundo como un verdadero y auténtico líder. Que así sea por siempre.

Dedicado a ese líder que observé tras bastidores, al Sargento Davies Montenegro, por él una organización en parte ha crecido y en mucho tiene el sitial que ocupa en los medios de comunicación en razón de ese humilde y gran trabajo que realizó con esmero. Paz a su Alma y Hasta luego apreciado amigo.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos, y un Respetuoso Abrazo Virtual. 

C.E.O / Carlos Omar Delgado Carpio
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domingo, 8 de junio de 2014


9 de Junio de 2014
Boletín No. 200

Nadie cambia lo que le Satisface…

Escuchaba en una presentación televisiva al Orador y Pastor Rudy Gracia cuando en su vehemente forma de expresarse citaba la frase que da origen a este Boletín “Nadie cambia lo que le satisface…” cita que se traduce en palabra cierta cuando nos encontramos en el denominado espacio de confort. Pero casualmente para un Líder, un Director o Gerente el espacio de confort prácticamente no existe, quien tiene la misión de vida, la convicción y arraigo de saber el porqué de su existir humano y profesional se dará cuenta de inmediato que ese momento donde parece haber logrado todo el objetivo propuesto simplemente es un peldaño más en la búsqueda incesante del cambio, la mejora, la nueva meta a lograr o evaluar sinceramente para que sigue siendo útil alineado consecuentemente con su vida, valores, profesión y la organización que lo respalda.  Claro que podemos detenernos y disfrutar de la meta alcanzada, compartirla con los constructores de ideas representados en los miembros de nuestro equipo y saborear las mieles del éxito que vivimos en ese preciso instante, pero hasta ahí.

Estamos llamados al cambio constante, a la creación, la renovación, a reinventarnos y reorientar todas las situaciones que componen nuestro entorno, eso es lo que hace fuerte y mantiene engranado y aceitado como un reloj suizo a tu equipo gerencial, ver y soñar nuevos retos, plantearse nuevas aventuras medidas y controladas que impliquen fórmulas de éxitos profesionales y organizacionales es tu deber potencial, recuerda que eres el que emana, brinda, estimula y siembra en ti primeramente y luego a los tuyos los fundamentos que se convertirán en logros tangibles.  

Es verdad, nos gustaría quedarnos tranquilos y apacibles para poder decir “lo logramos” “ya llegamos” es en muchos casos excesivamente placentero retozar para contemplar y quedarse perenne en ese instante de placer que trae el logro consigo y no cambiar por nada ese momento que nos satisface, eso sería lo fácil, es lo que normalmente hace o hacen quienes no están llamados a tener el privilegio, honor y carácter servicial de Liderar, Gerenciar o Dirigir. Pero ese no eres tú, la vida de quien tiene los principios claros en atención al servicio que presta y las metas constantes que debe alcanzar no se encuentran en la poltrona de una oficina o en la comodidad de un despacho, por el contrario, están inmersas en la actividad constante, en el pensamiento generador, en delegaciones confiables, en la enseñanza y productividad de su equipo, en la palabra alentadora que estimula y facilita el logro, en el apoyo y presencia para su gente y sobre todo en el arduo trabajo de no permanecer estáticos cuando el entorno necesita de tus aportes. 

Por tanto, solo alguien es capaz de cambiar lo que le satisface, solamente un buen líder. 

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos, y un Respetuoso Abrazo Virtual. 

C.E.O / Carlos Omar Delgado Carpio
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