18 de Febrero de 2015
Boletín No. 214
Excelente
Solución, para un mejor País…
Hace
unos días, me encontraba realizando un curso de formación profesional elemento
vital para nutrirse de lo nuevo en lo que respecta a lo conceptual y operativo
de nuestros quehaceres profesionales, pero llamó mucho mi atención las palabras
de cierre pronunciadas por el encargado de aquella actividad, y es que
considero que uno de los éxitos gerenciales más grande que puede conseguir un
hombre y su equipo de líderes es la transformación positiva de su país,
consolidando para ese espacio de convivencia humana elementos que lo encaminen
hacia la productividad, el bienestar, la grandeza, su proyección, sin
desmeritar el aprendizaje que puedan dejar las dificultades que se encontraran
en el camino para poder afianzar el éxito deseado.
No
podemos descartar nada en el trayecto hacia una mejor sociedad, hacia un mejor
país, sin dejar de contribuir a crear, buscar y obtener a un mejor humano, a un
mejor ciudadano quien será y es el elemento vital de esa nación. No se trata de
conseguir nuestro beneficio, sino de enseñar que la sociedad es de todos y que
en la proporción de tu empeño, esfuerzos y ganas de superar tus expectativas de
vida tengas oportunidades de crear y crecer en un mundo nuevo hecho a la medida
que tu decidas porque siempre podrás aspirar sanamente a ese algo mejor que
todos nos gustaría conseguir. Es verdad, nuestro mundo esta convulsionado,
nuestros países están sometidos a
cambios constantes por los embates de la influencia y globalización donde las
causas de uno son las consecuencias de otros, donde los impactos trascienden a
nuestras fronteras y ni siquiera los hechos que nos hacen cambiar se producen
en nuestra área de influencia, sin embargo, siento que en esas palabras de cierre
de aquel taller de formación está la clave de la solución, muchas veces
buscamos en nuestras fuerzas, en nuestros propios conceptos e ideas, cuantas
veces hombres del mundo han planteado salidas a las diversas crisis que en este
se producen y nos damos cuenta con solo leer la historia que nuestras fases son
cíclicas y solo se dan paliativos para brindar soluciones efectistas que solo
se mantienen por cierto tiempo.
Las
palabras de aquel hombre, ni siquiera eran suyas, fueron esbozadas por él,
traídas a colación en aras de aportar y ver un país diferente, soñar un país
grande y hermoso, un país posible conducido bajo las premisas del máximo líder
y punto de referencia mundial en todos los tiempos, estas fueron las palabras
pronunciadas por Dios a Salomón: “si se humillare mi pueblo, sobre el cual
mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus
malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y
sanaré su tierra” 2da de Crónicas 7:14.
Después
de escuchar esto creo que sobran las palabras, simplemente considero que tu
reflexión sea la medida.
Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos,
y un Respetuoso Abrazo Virtual.
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