domingo, 9 de febrero de 2025

 10 de Febrero de 2025 - Boletín Nro.500

De la Herida al Crecimiento: Renacer con Propósito...

"Venezuela, es Urgente Reilusionarnos como País"

“La Gente débil se venga. La Gente fuerte perdona. La Gente Inteligente Ignora.” Albert Einstein.

Caminando por la ruta de las Redes Sociales tropecé con un artículo sencillo pero contundente, simple pero muy sabio, ubicado LinkedIn en las páginas de trabajo del usuario Martín Cerro y que no podía dejar de compartir con ustedes, no solo por el digerible contenido repleto de virtud, sino, por la esencia humana que encierra y que al final de cuenta trastoca todo lo que hacemos en el plano profesional y organizacional. La reflexiva historia dice así:

“Gilberto llevaba meses buscando trabajo, enviando curriculum tras curriculum, pero las respuestas siempre eran las mismas: "no tenemos vacantes", "no cumpliste con los requisitos", "buscamos a alguien con más experiencia". A pesar de tener la preparación necesaria, la falta de oportunidades y la competencia feroz lo dejaban agotado. Cada vez que pensaba que ya no podía más, encontraba una chispa de esperanza, solo para que se apagara rápidamente.

Finalmente, consiguió trabajo en una empresa, pero lo que parecía un alivio pronto se convirtió en una pesadilla. Su jefe lo maltrataba verbalmente, imponiéndole tareas imposibles de cumplir y luego culpándolo por los errores que no había cometido. Gilberto, cansado y desmotivado, aguantó el abuso, pensando que necesitaba ese empleo para sobrevivir.

Su salud mental comenzó a deteriorarse, pero sentía que no tenía opción. Un día, Gilberto llegó al límite. Después de una humillación pública por parte de su jefe, pensó en renunciar y hacer algo para vengarse. El dolor y la rabia lo invadieron, imaginando cómo podría hacerle pagar todo lo que le había hecho. Pero algo lo detuvo: se dio cuenta de que ese deseo solo lo estaba consumiendo. La venganza no lo haría libre, solo lo hundiría aún más.

Gilberto decidió perdonar. No porque su jefe lo mereciera, sino porque él merecía estar en paz. Abandonó ese empleo tóxico y comenzó a enfocarse en su bienestar. Empezó a estudiar nuevas habilidades, a rodearse de personas que lo apoyaran y, lo más importante, aprendió a ignorar las ofensas del pasado. Encontró la fuerza en su interior para seguir adelante sin cargar con rencores.”

Ahora bien, desde mi humilde perspectiva puedo interpretar este relato resaltando la importancia del perdón no como un acto de debilidad, sino como una muestra de fortaleza y crecimiento personal. En el ámbito del liderazgo, la gerencia y el coaching, esta reflexión nos recuerda que la resiliencia, la inteligencia emocional y la capacidad de soltar lo que nos hace daño son claves para el verdadero éxito. El valor de un líder no solo radica en su capacidad para enfrentar desafíos, sino en cómo decide responder a ellos. Quedarse atrapado en el rencor y la venganza solo genera más dolor, mientras que la paz interior y la determinación por crecer permiten alcanzar una vida profesional y personal más plena.

En la vida y en la carrera profesional, encontraremos obstáculos, personas difíciles y situaciones injustas. Pero lo que realmente define nuestro futuro no es lo que nos hacen, sino cómo elegimos reaccionar. La grandeza de un líder, y de cualquier persona con propósito, radica en su capacidad para transformar el dolor en aprendizaje y el rencor en crecimiento. No permitas que las acciones de otros dicten tu paz. Enfócate en tu evolución, en rodearte de lo que suma y, sobre todo, en construir un camino donde la dignidad, la fortaleza y la resiliencia sean tus mejores aliados. Recuerda: el éxito no es la ausencia de dificultades, sino la sabiduría para superarlas sin perder la esencia de quién eres.

La venganza nunca trae paz. Perdonar no significa olvidar, sino liberar tu corazón de un peso innecesario. Sé fuerte, sé inteligente, y sobre todo, sé tú mismo. El camino hacia el éxito no está marcado por el rencor, sino por la paz interior. Hoy es el día para empezar a sanar y construir un futuro mejor. Tenlo Presente.

Carlos Omar Delgado C.

@liderazgoentudia

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

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