16 de Febrero de 2026 - Boletín Nro.552
Contratar no es Simpatizar:
La Decisión Estratégica que define el Futuro Organizacional.
"Venezuela, es Urgente Reilusionarnos como País"
Uno de los momentos más determinantes en la vida de una organización ocurre cuando quienes ejercen el liderazgo deben decidir a quién contratar o incorporar dentro del equipo. Sin embargo, en muchas ocasiones estas decisiones no se toman exclusivamente desde el criterio profesional o estratégico, sino desde factores subjetivos como el “feeling”, la familiaridad, la amistad, la empatía o incluso recomendaciones mal fundamentadas. Aunque estos elementos humanos pueden parecer naturales, cuando dominan el proceso de selección sin filtros adecuados, pueden convertirse en una amenaza silenciosa para la salud organizacional.
Desde la perspectiva del Liderazgo, contratar no es un acto emocional; es un acto de responsabilidad estratégica. Cada persona que ingresa a una empresa impacta su cultura, sus resultados y su sostenibilidad. El líder que decide basándose únicamente en afinidades personales corre el riesgo de debilitar la meritocracia, afectar la credibilidad interna y comprometer el desempeño colectivo. Liderar implica mirar más allá de la simpatía o la confianza personal y evaluar si esa persona realmente aporta valor, competencias y alineación con la visión organizacional.
Desde la Gerencia, el proceso de contratación debe sustentarse en metodologías claras, perfiles bien definidos y criterios objetivos. La improvisación o el exceso de confianza en asesoramientos deficientes generan costos ocultos que se traducen en baja productividad, conflictos internos y pérdidas económicas. Una contratación equivocada no solo afecta el rendimiento inmediato, sino que puede alterar dinámicas de equipo, retrasar proyectos y obligar a realizar procesos correctivos que consumen tiempo y recursos.
El Coaching Organizacional aporta una mirada esencial: antes de decidir sobre otros, el líder debe revisar sus propios sesgos. ¿Estoy eligiendo desde la necesidad emocional o desde la estrategia? ¿Estoy escuchando opiniones críticas o solo aquellas que confirman lo que ya quiero hacer? El coaching invita a desarrollar autoconciencia para evitar que decisiones impulsivas o mal asesoradas terminen perjudicando al colectivo.
Para elevar la calidad de las decisiones de contratación, la alta dirección debe adoptar principios irrenunciables:
• Definir perfiles estratégicos vinculados a resultados, no a relaciones personales.
• Establecer procesos estructurados de evaluación por competencias.
• Separar la confianza personal del desempeño profesional.
• Validar asesoramientos con datos y análisis multidisciplinarios.
• Asumir que cada contratación incorrecta tiene un impacto financiero y cultural directo.
Las empresas no fracasan solo por malas estrategias, sino también por decisiones humanas mal evaluadas. Liderar implica tener la firmeza de priorizar el propósito por encima de la comodidad y la visión por encima de la afinidad. Cuando el líder decide con claridad, rigor y responsabilidad, protege el futuro de la organización y honra el rol que le ha sido confiado. Porque en la alta dirección, cada decisión humana es, en realidad, una decisión estratégica. Es por esto, que un líder consciente reconoce los sesgos y diseña sistemas que reduzcan su influencia, priorizando la evidencia sobre la percepción, es así, que se debe tomar en cuenta que las contrataciones basadas en intuiciones no contrastadas suelen generar costos ocultos: baja eficiencia, conflictos internos, desviación de objetivos y desgaste del equipo, como también entender que cuando el líder permite que la subjetividad domine el proceso, traslada a la organización el peso de sus errores personales. Tenlo Presente.
Carlos Omar Delgado C.
@liderazgoentudia
Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.
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