domingo, 14 de mayo de 2017

15 de Mayo de 2017

Boletín No.283

Principios, Valores y Tiempo por Venezuela…


¿Y qué hacemos los Líderes, Directores o Gerentes, ante la situación actual en Venezuela?

Estimados amigos, nuestra tarea es colosal, en momentos como estos tenemos que fortalecer a nuestra gente y afianzar sus criterios, pero evaluando sus posiciones en la intención de consolidar las mejores soluciones que brinden el bienestar al colectivo para no convertirnos en parte del problema, debemos inspirar a nuestros colaboradores, atender sus necesidades, escuchar con más ganas cada día, brindar el apoyo y el abrazo necesario para compensar los procesos que implican el desgaste y la desesperanza, traduciéndolas en ímpetus y deseos por ser mejor, es llevarlos a creer en un espacio, un territorio y en un país de excelencia solo tomando como base los sanos valores y principios que viven en nosotros. Entendamos que no podemos imponer criterios sino sencillamente amar a nuestro prójimo, porque todos los que estamos en posiciones rectoras definitivamente influimos para poder servir con efectividad  y no para otra cosa que deforme o desvirtúe nuestra esencia. En estos tiempos, donde los valores parecen desenfocados o perdidos, estamos llamados a corregir y reformar al individuo llevándole a entender que lo más valioso que tenemos en la vida no es lo que materialmente poseemos, sino a quien tenemos acompañando nuestro camino, y es ahí, donde el líder tiene su tarea primordial porque debe construir e instruir al hombre en ser mejor, a fin, de prepararlo para actuar ante cualquier instancia que le corresponda vivir o asumir.

Es por ello, que el re-afianzamiento de los valores y principios en situaciones como estas se hace tan fundamental, ejemplo, recordar que ser rico no es tener más sino necesitar menos es una buena premisa para empezar o entender que todo lo que implica éxito pasa por trabajo y esfuerzo, de igual  forma, es sumamente importante aceptar que el dinero no compra felicidad, y en el mismo tenor pudiéramos decir que la personalidad de un ser humano es lo que verdaderamente enamora e influencia a los demás, en vez de colocarse la limitante o la etiqueta de vivir simplemente del físico que solo sirve para atraer pero no para permanecer. Valorar lo que tenemos como personas o país es básico, pero a su vez vital, porque si no lo hacemos lamentaremos perder lo que no supimos cuidar. Asimismo, influye para que los tuyos se rodeen de buenas personas y se constituyan en una de ellas, impactando positivamente en el presente y no desgastándose en un pasado que no tiene futuro. ¿Te das cuenta las cosas que hay por hacer en nuestra gente y donde tu conocimiento e impacto son necesarios?

De igual forma, enseña a valorar el tiempo, cuida el tiempo, ama tu tiempo, ese que inviertes en ti y debes invertir en la formación de los tuyos, porque no existe tesoro más valioso que ese, permitiéndome recordarte que el tiempo es limitado, nada te llevas. Como Líder, Director o Gerente y en función de tus capacidades, puedes coadyuvar a producir y generar muchas cosas pero jamás producirás tiempo, es así, que cuando dedicas tiempo en la formación de alguien estas entregando una porción de tu vida que jamás podrás recuperar, ¿observas su importancia? En el tiempo está la verdadera riqueza de nuestra vida, no en vano dice la expresión popular, que el mejor regalo que puedes brindar a una persona es el tiempo que le dediques, y tu como líder, estas en la obligación, en el deber y en el criterio de obsequiar mucho de ti para engrandecer a los equipos gerenciales de este amado país llamado Venezuela.

Finalmente ahora te digo, aprovecha el tiempo porque tenemos mucho trabajo por hacer.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"




domingo, 23 de abril de 2017

24 de Abril de 2017

Boletín No.282

Que Necesitamos de Ti…

De un Líder, un Director o un Gerente realmente necesitamos todo, pero principalmente su carácter humano, como también, un enfoque verdadero en saber y entender que su estatus actual lo determina un elemento meramente circunstancial, en ello va incluido su ascendencia con el personal, su autoridad, poder y los adornos característicos de estar en la primera línea de la organización a la que entrega sus días, sin embargo, solo podrá permanecer vigente en el corazón de los hombres y mujeres de su camino gerencial si verdaderamente los forma, los enseña, y estimula, así como también, si los acrecienta en habilidades y obviamente en conformar relaciones interpersonales con ellos que generen semillas para próximos frutos, de eso dependerá su permanencia en el tiempo y en el acervo personal de cada integrante de su equipo, de allí su magna significancia.

Necesitamos individuos fortalecidos, preparados, estudiosos e investigadores, empeñados en innovar, en conocer más del entorno que le rodea, de los avances y tecnologías que gobiernan su mundo para llevarlas y aplicarlas a su organización, necesitamos personas arquitectas de equipos que sepan luego llevar la obra a feliz conclusión utilizando la ingeniería humana para ello, y establecer de esta manera, la mejor obra posible. Necesitamos seres conscientes, que estén seguros de comprender que laboran con talento humano, con personalidades y capacidades diversas que debe amalgamar para consolidar un excelente proyecto, no con robots o elementos mecanizados que solo harán lo que un pulsador indique que hagan. Necesitamos líderes, directores o gerentes que den espacio a la creatividad, a la idea, a la pasión sin deslinde, inclusive necesitamos líderes que brinden espacios al error y cultiven formas de enseñar y crear a través de una aparente falla, transmitiendo con ello el maravilloso secreto de descubrir una oportunidad a través de un aparente error.

Necesitamos personas que en su carácter de líder aprendan a través de los suyos, que se coloquen el ego a la espalda y aprendan a decir “no sé, enséñame” sin pena, y más bien con el orgullo de saber que uno de los miembros de su equipo es quien le tiende la mano, que existen y cohabitan como una gran simbiosis armónica y efectiva. Se necesita hombres y mujeres que estén aferrados al término “nosotros” que primero coloque de escudo el valor de su gente, que permanezca convencido que sin ellos su gestión no vale nada y que por ellos el vale algo. Eso acrecienta tu ascendencia, el respeto, la consideración y definitivamente el amor de tu entorno, reconocer a los tuyos siempre marcará la diferencia entre ser solo un Jefe o el Líder que todos quisieran ser.


Tal como empezamos, de un Líder lo necesitamos todo, efectividad pero también afectividad por su gente, proezas organizacionales pero también magnanimidad para con su equipo, se requiere disciplina y rigor como también espacios para mostrar la naturaleza humana que integran su vida personal. Se necesita que posea claridad, astucia, estrategias y un tanto de magia operativa para resolver las dificultades que afecten sus objetivos, pero sobre todo, que posea la capacidad y sincera disposición de transmitirlas para que su gente crezca diariamente con él.  Por eso digo, de un Líder, un Director o un Gerente, lo necesitamos todo, tanto en su marco profesional como en su aspecto humano.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 16 de abril de 2017

17 de Abril de 2017


Boletín No.281

y … ¿Por qué Luchar?

Cuando pensamos en un término como este, saltan a nuestra mente cualquier cantidad de impresiones, nuestra vida, los hijos, la familia, el desarrollo profesional, el mundo, nuestro país, una casa más grande, un auto del año, mayores ingresos, etc. Sin embargo, todo depende a la vez de un poderoso y débil hilo comunicacional interno que se traduce en inspiración, fe, optimismo, constancia, trabajo, caídas, oportunidades, momentos, motivación, ganas de hacer y de crecer, entre otros. Hemos sido creados para ser grandes y prósperos pero eso depende de una decisión, de tu decisión. Hemos sido dotados de talentos, potencialidades, y capacidades que cuando analizamos nuestra vida nos damos cuenta que no hemos utilizado ni siquiera la mitad del porcentaje que poseemos, y peor aún, reconocemos que podríamos haber dado más.

Para un Líder, un Director o un Gerente, luchar implica su grandeza, no es menos cierto que el término en su acepción original implica combate o enfrentamiento, que en nuestro caso, debe esgrimirse como el enfrentarse a la mediocridad, a la determinación de no obtener logros a medias, a dar la cara y vencer los obstáculos que afecten la consolidación de una meta. A eso se denomina luchar en el mundo gerencial.

Luchar infiere respaldar a los tuyos, hacerlos y verlos crecer inspirándolos para que sean mejores cada día, es enfrentarse consigo mismo de ser necesario y con tus humanas limitaciones para construir en ti un modelo que sirva de ejemplo para los tuyos. Luchar por tener un equipo, una organización u empresa, un mejor país, con bienestar y oportunidades que sean tangibles no solamente en el aspecto económico, sino también en la calidad de vida que todos merecemos, solo se obtiene con tu entrega total a esa lucha.

Luchar implica aferrarse con ganas a mejores consecuencias en base a nuestras decisiones, a la búsqueda incesante de óptimas virtudes que están dentro de nosotros clamando por salir y que muchas veces ni siquiera sabemos que las poseemos. Es consolidar nuestras ideas en base a positivos argumentos que convenzan y no se impongan, ni mucho menos, destruyan al adversario natural o la competencia, siendo este un ser al que no debemos ver jamás como enemigo, sino, como al individuo que tiene una concepción y visión distinta a la nuestra la cual merece ser evaluada, considerada y respetada.

Existen mil motivos y razones porque luchar, desde minúsculas metas hasta grandes proyectos, debemos intentar día tras día y sin cansancio el convertirnos en seres indispensables, que seamos extrañados por nuestro ímpetu y valor para enfrentar los retos, que nuestra lucha interna por todo lo que aspiramos ser se traduzca en esa lucha que todos la puedan notar al ver que logramos el objetivo, y con ello, inspirar mayores luchas y desafíos. Luchar implica no rendirse, es continuar en toda hora, perseguir los sueños y destrabar el tiempo, es sencillamente apartar las nubes y destapar el cielo donde podamos obtener el infinito de nuestras aspiraciones, y con ellas, compartir el camino vivido para permitir que nuestro entorno crezca con nosotros, teniendo en cuenta, que para lograrlo siempre estarás signado por la palabra Lucha. Eso hará que valga la pena el trabajo incesante y dará sentido a comprender porque debemos Luchar.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 2 de abril de 2017

03 de Abril de 2017


Boletín No.280

Te digo lo que ya Sabes… y tú haces lo que quieras.

En días pasados dictaba una charla en “privéa un grupo de apreciadas personas que con sumo afecto me invitaron a compartir con ellos una mañana reflexiva, donde el tema escogido por mí para desarrollar la actividad trataba justamente sobre el título de este boletín. Y es que muchas veces en nuestro tránsito de vida humana y profesional sabemos lo que debemos hacer y no lo hacemos, nos asesoran u aconsejan y hacemos caso omiso a lo planteado, sabemos inclusive por formación de hogar los parámetros que debemos seguir y no lo seguimos, así como también, la experiencia humana y profesional nos indica que decisión debemos tomar y sencillamente no la tomamos, todo esto impacta en los resultados que podemos obtener en una situación particular, colida con el libre albedrío y trasciende al resultado u éxito de una gestión, pero definitivamente el fiel de la balanza lo dictará la decisión y acción que podamos asumir.

Por ello, quiero dejar para ustedes varios tips utilizados en esa presentación, y al final y como siempre tú harás lo que tú quieras, solo inspírate en decidir lo mejor:

Nunca olvides estar al lado de grandes personas, eso te dará la oportunidad de conseguir grandes resultados. No te detengas en cosas que desgastan tus fuerzas, en acciones o individuos que frenan tu avance. El Líder, el Director o el Gerente debe decantar de su entorno a las personalidades negativas. Tu Liderazgo debe ser marcado en base al compromiso, la cercanía con los tuyos, la sencillez y la humildad, no lo olvides. Mientras puedas, comunica para liderar, comunícate para lograr. Un líder, no solo enseña a ganar a su equipo, él va más allá de ese límite, les enseña a vivir para que nunca se sientan fracasados ni derrotados, aun cuando el tiempo sople en su contra. Ten presente bajo cualquier circunstancia que también en el ejercicio del Liderazgo, el Amor todo lo puede. De igual forma, un líder nunca olvida que el Amor por lo que hace y la entrega con pasión al servicio de su gente marcan la gran diferencia que consolida y afianza el verdadero liderazgo. Ten presente que el tiempo es una instancia que debe ser altamente invertida, respetada y valorada, que en todo momento tu acción en ese espacio de tiempo implique dejar huellas y enseñanzas para los tuyos que se retribuyan en crecimiento de igual forma para ti.

No permitas que nada destruya tu Vida, ni tus momentos, o el compartir con tu equipo, el placer de una sonrisa o el bienestar que genera una excelente jornada laboral, aparta el enojo de tu vivencia cotidiana y permite que todo fluya hacia el encuentro del acierto. Cuida tus palabras, porque son ellas la herramienta fundamental que posees como líder, busca que sean dignas, repletas de sentimientos y emociones positivas sin descartar el rigor de la disciplina necesaria para lograr los objetivos, has grande a tu equipo y a las personas que comparten tu quehacer humano y gerencial potenciándolas con acción y actitud a través de la excelsa grandeza que implica una maravillosa palabra empoderada, motivadora, estimulante y sobre todo bien expresada.

Ahora y en base a lo escrito decide lo que debas aplicar…

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

martes, 21 de marzo de 2017


 20 de Marzo de 2017
Boletín No.279

Construyendo Sabiduría...
 
Leía en días pasados sobre como el sabio Salomón había adquirido tanta inteligencia y sabiduría, de primera mano me impresionaba la entrega y lealtad que prodigaba a su pueblo, y más allá de ello, la entrega y lealtad que con suma importancia brindaba a su Creador, eso reseña el texto bíblico. Dios le dio la oportunidad a Salomón de pedirle lo que él quisiera, y en esa entrega y lealtad solo pidió sabiduría y conocimiento para conducir a su pueblo. En virtud de ello, Dios le entregó lo solicitado y además riquezas y esplendor a su reino.
Un Líder, un Director o un Gerente no dista mucho de compararse en su quehacer con Salomón, le corresponde crecer, evolucionar, adquirir conocimientos, formarse, construir habilidades y experiencias, potenciarse y proyectarse, no escapa al escarceo de la vida y a las equivocaciones que eso conlleva, pero también, saber que después del error debe asumir lo que no puede hacer, entender que sus talentos, destrezas y hasta sus oportunidades son parte de la entrega que debe brindar a los suyos, a los que en él creen y en los que en él confían. No puede permitirse un segundo plano para la lealtad que debe asumir ante los suyos como tampoco una entrega a medias si desea conquistar el todo en sus objetivos.

Pretender consolidar estos factores en un solo ser humano parece difícil, y lo cierto es que verdaderamente es difícil, estamos llenos de inconstancias, de vulnerabilidades, de algunas debilidades, total, somos humanos y con ello se agrega un sumo grado de imperfección, pero eso no importa cuando nuestra voluntad se impone, cuando nuestros deseos implican enamorarse para conquistar el logro deseado, eso nos motiva, nos llena y sobre todo nos satisface, no observemos metas pequeñas, todas son grandes cuando ameritan nuestro esfuerzo y dedicación, y más aún, si van acompañadas de un equipo que apuesta al éxito. Quienes lideramos nos debemos a nosotros en lo que respecta a edificarnos y construir potencialidades, para con ello, poder sembrar y hacer crecer a otros. Cada minuto que inviertas en conocimiento, en observar, en escuchar, en atender y proveer a los tuyos de las herramientas y habilidades necesarias para ser mejores, contribuyen al camino de tu sabiduría.

Te corresponde como líder enfrentar la incapacidad, la negligencia, la apatía y todo lo que desgasta la consolidación de los objetivos fijados, entre ellos, lo que también afecta a tu persona y daña tu espíritu. También te corresponde, estimular, apoyar, construir bloque a bloque, día a día en los tuyos, no te canses de buscar lo mejor, lo más productivo y eficiente en lo que haces y en lo que representas. Pide y busca sabiduría, construye sabiduría, observa tu entorno y acumula sabiduría, tanto que puedas servir como un individuo de referencia, de estimado consejo y de amada palabra, brindate el placer de crecer y de ayudar a crecer y en base a esa lealtad contigo y con los tuyos, en razón de esa entrega hacia lo que haces y para los demás, casi seguro que hasta el mismo Dios premiara tu capacidad de servir llenándote de los méritos que solo la sabiduría te puede ofrecer, y junto a ello, la corona de éxitos digna de un líder como tú. 

 Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 5 de marzo de 2017



 06 de Marzo de 2017
Boletín No.278
 Sentimientos Gerenciales (2)…

Dando continuidad a lo que implican las emociones y sentimientos en el quehacer gerencial, no podemos dejar de mencionar que un Líder o quien se precie de actuar como tal, debe mantener aspectos de vida que son fundamentales y que deben estar basados primeramente en la Fe, siendo este el ingrediente que hace que un ser de su naturaleza observe logros y metas donde no los hay, caminos donde no existen y éxitos donde todo ser que no posea su condición pueda palparlos, por eso la fe se define como “la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, tal como lo expresa el libro de Hebreos capítulo 11:1. Para un Líder, un Director o un Gerente tener fe en lo que hace y aspira es garantía de paso firme hacia una meta que debe consolidar. Otro concepto dentro de estos aspectos radica en al Amor, es decir, amor por lo que haces, por tu equipo, por tu organización, amor por aquello que representas para los tuyos, amor por lo que construyes y piensas entregar como elemento culminante de tu inspiración gerencial. Enamórate con una entrega total hacia tu objetivo, de forma clara y precisa. Dice un coloquio, que el amor todo lo mueve, todo lo inspira, pero también dice el Padre de los Libros, que el amor todo lo sufre, todo lo soporta, pueden existir caminos intrincados en tu quehacer gerencial, en tu esencia de líder, en la construcción y manejo del equipo que debe apoyarte, por eso  definitivamente, si realizas con amor tu trabajo y lo imprimes en el proyecto que realices todo saldrá cubierto de excelencia, recuerda que el amor todo lo puede (1ra de Corintios 13).  
  
No podemos olvidar la significancia que implica la Esperanza en conexión directa al liderazgo, término que establece la confianza en lograr una cosa, o en otra concepción, definida como un estado de ánimo optimista basado en la expectativa de resultados favorables. Un Líder, un Director o un Gerente al igual que cualquier persona lo último que debe claudicar es su esperanza, pues en ella descansa el pilar de su convicción para lograr el objetivo merecido. Por eso, suma y consolida estos tres factores y determinaras resultados que maravillaran a propios y extraños.

Otro elemento edificante de la acción gerencial pasa por establecer Respeto en lo que haces, respeto por tu equipo, por el entorno humano y organizacional, pero primordialmente respeto por ti mismo, por tus acciones y decisiones.
El respeto implica consideración, deferencia, dignidad, es el grado máximo de tolerancia hacia el medio que te rodea, hacia los hombres y mujeres que te acompañan y que permiten que les dirijas, que los orientes y los lleves a la conquista de mejores horizontes. Respétate, respeta a los demás y serás respetado como el Líder que eres. Asimismo, no descuides el Compromiso, y da valor a tus palabras y decisiones ya que ellas serán el escudero de tus acciones, recuerda que el compromiso es un acuerdo formal que debe ser honrado y respetado, en el descansa la confianza y credibilidad que puedas inspirar, por ello, este concepto impacta y marca positiva o negativamente la vida de un Líder, porque dependiendo del grado de tu compromiso será estimado el valor y calidad de tus resultados, y más allá de ello, la ascendencia moral que poseas sobre los tuyos infligiendo reconocimiento al líder o simplemente la desgracia de ser un farsante que dice ser un líder.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.
 
Carlos O. Delgado C.     
CEO & Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"