domingo, 19 de octubre de 2025

 20 de Octubre de 2025 - Boletín Nro.535

"Cuando el Conocimiento no se Mueve se Oxida..."

"Venezuela, es Urgente Reilusionarnos como País"


“Si no tienes pasión por lo que haces, te conviertes en un estorbo con conocimiento.”
Esa frase de Yokoi Kenji resuena como un llamado urgente a los líderes de hoy. Porque en el mundo empresarial, la pasión no es solo entusiasmo; es la energía que impulsa la acción, el motor que convierte las ideas en resultados. Sin pasión, el conocimiento se vuelve estéril. Sin movimiento, la sabiduría se adormece. Y sin decisiones, el liderazgo pierde su esencia.

Hay líderes que saben exactamente qué hacer, que tienen claridad sobre las decisiones que deben tomarse, pero se detienen. Titubean. Analizan tanto que terminan paralizados. Su temor a equivocarse supera su deseo de avanzar. Desde la mirada del coaching, esta inacción no es falta de conocimiento, sino una desconexión emocional con el propósito. Porque cuando la pasión se apaga, la voluntad se diluye y el liderazgo entra en modo de espera.
El verdadero líder no solo sabe, actúa. No solo piensa, decide. No se queda atrapado en la comodidad del análisis, sino que asume la responsabilidad de mover la organización hacia adelante, aun con incertidumbre. En la gerencia moderna, el tiempo que se pierde dudando es el mismo que otros aprovechan para innovar, transformar y conquistar nuevos espacios. La diferencia entre el éxito y el estancamiento no siempre está en el conocimiento, sino en la capacidad de convertirlo en acción.
La disciplina que menciona Yokoi Kenji es el puente entre la pasión y el logro. Un líder disciplinado no espera la motivación para actuar, porque entiende que la acción constante crea la motivación. Escucha más de lo que habla, observa antes de intervenir, y cuando toma decisiones, lo hace desde la coherencia entre lo que siente, piensa y dice. Esa alineación es la esencia del liderazgo consciente y la base de toda transformación organizacional.

En la gestión empresarial, los líderes que carecen de pasión se vuelven peligrosos sin quererlo. Su falta de impulso contagia apatía. Su indecisión se traduce en lentitud estratégica. Y su silencio, lejos de ser sabio, se convierte en ruido emocional para su equipo. Por eso, el coaching nos recuerda que el liderazgo no se trata de títulos ni de experiencia, sino de la capacidad de inspirar acción, de encender la llama interior en los demás y en uno mismo.

Cada líder debe preguntarse: ¿Estoy siendo motor o freno en mi organización? ¿Estoy aportando energía o drenándola? Porque el ejemplo más poderoso no está en lo que un líder dice, sino en lo que hace, en cómo responde ante la adversidad, en la pasión con que enfrenta cada reto y en la disciplina con que sostiene sus valores incluso en los momentos más difíciles. Desde la perspectiva del liderazgo transformacional, actuar con pasión es también un acto de amor. Amor por la organización, por la gente, por el propósito que nos une. No se trata de actuar impulsivamente, sino con intención, con conciencia y con compromiso. Porque cuando un líder decide moverse desde la pasión, inspira a todos a moverse con él. Y es entonces cuando la organización respira, evoluciona y florece.

El conocimiento sin acción es solo ruido en la mente. El liderazgo sin pasión es solo una sombra de sí mismo. No temas decidir, no temas actuar. Recuerda que los grandes cambios no llegan esperando el momento ideal, sino cuando el líder decide crear ese momento. Avanza con pasión, disciplina y propósito. Que tu ejemplo sea la llama que encienda el cambio que tu organización necesita. Tenlo Presente.

Carlos Omar Delgado C.

@liderazgoentudia

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

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