domingo, 9 de julio de 2017

  10 de Julio de 2017

Boletín No.287
 
Formación, Misión, Visión y Compromiso ante Todo...
 
En días pasados, me correspondió junto a un grupo de colaboradores vivir una situación aleccionadora y de carácter correctivo que debía aplicarse a una persona de nuestro equipo. Es así, como se procede a interactuar con la persona en cuestión en la intención de hacerle comprender su mala actitud e incorrecto proceder para con los miembros que conforman la organización y como esa misma actitud y ese accionar desfavorable repercutía y agredía a lo que representan las bases que sostienen a dicha organización, influyendo negativamente en sus integrantes, en el clima organizacional y en el desempeño de sus distintas actividades. Visto eso, y más allá de lo planteado, en lo personal quedo en mí la conflictiva sensación de saber si esta persona en realidad estaba preparada para ejercer y consustanciarse con la misión y visión de la organización, si verdaderamente conocía e internalizaba para que fue convocado a formar parte de sus filas, si conocía con certeza que somos como organización o si realmente estaba ubicado en el contexto y espacio que implicaba su desempeño. Como Gerente, lamentablemente tuve que asumir que la persona en cuestión no estaba con certeza y de convicción con nosotros, que vivía pero no convivía con nuestra idiosincrasia organizacional, que no comulgaba sinceramente con nuestra misión y visión, que a pesar de sus talentos y capacidades solo se limitaba a existir entre nosotros sin ser parte de los nuestros.

Estos conceptos que suenan rudos o no tan sutiles me impactan y debe impactarlo a usted cuando conduce hombres y mujeres a nivel organizacional y aunque pudiéramos decir o inculpar en que no se evaluaron los procesos sistémicos que implicaron su ingreso, debemos asumir que existe y se genera una falla del tamaño del cielo cuando un individuo no está ubicado en el contexto del qué y para que coexiste en nuestras áreas de desempeño, por eso, y en aras de evitar o solucionar este tipo de incidentes, la organización debe crear elementos formativos de inducción en todos los niveles que sean efectivos, que motiven y engranen movimientos internos en el individuo que le permita internalizar y comprender porque son importantes para el desarrollo de las actividades, porque debe adaptarse o porque no debe asumir responsabilidades que de alguna manera afectarían su desempeño o su record profesional, retirarse por la puerta grande, o empoderarse con toda la capacidad que pueda desarrollar,  pero en todo los casos, asumir es la premisa.

Otro elemento vital, para minimizar o erradicar estas situaciones está orientado al  modelado constante del individuo, la formación, la palabra orientadora, la inducción potencial que lo ubique en el porqué de su existencia en la organización y que dirija a la persona a comprender en todas sus letras si verdaderamente esta ganado a llevar las riendas de su vida en el medio confiado para su desempeño, todo ello, en lo que respecta a su desarrollo personal, profesional, interactivo y de clima organizacional que establezca en su radio de acción. 

No descanses en la formación de tu gente, no descuides los detalles o las alertas que puedan generarse en el desarrollo y actitud del equipo, conversa e interactúa con ellos en el plano humano desprendiéndote del estatus organizacional, genera cercanía pero sin olvidar el respeto, genera empatía, conexión y engranaje sin obviar el rigor de la disciplina, y la estructura que implica la misión y visión de la organización, para lograr al fin,  mejores hombres y mujeres que acompañen tu gestión.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.
Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

 

domingo, 25 de junio de 2017

 26 de Junio de 2017
                                                                                                   

                                                                                            Boletín No.286
Conflictos en Positivo... 
En la vida no siempre se cumple ese adagio popular que expresa “hablando se entiende la gente” y no crean que en muchos casos a todos no nos faltan ganas de explotar o mandar a la estratósfera a quien por alguna situación se contrapone a nuestra opinión, pensamiento u actuación. Ahora, y apartando esas palabras salpicadas de catarsis emocional, lo cierto es, que eso es lo que debe evitarse, es donde no se puede llegar y lo que generalmente si no se detiene genera consecuencias altamente adversas, irreconciliables y nocivas que fracturan las bases de cualquier relación humana y obviamente las que aplican al plano profesional.

Sentarse con el adversario es lo primero que debes buscar hacer, si en realidad ameritas resolver o detener un conflicto, conózcanse, visualicen sus capacidades y talentos, midan hasta donde pueden llegar o hasta donde es posible resolver alguna problemática planteada, eso sería lo ideal, sin embargo, no pierdas de vista estos movimientos estratégicos que son vitales para resolver conflictos y que ahora te indico: No intentes evitar el problema. Resuélvelo. Si lo vas resolviendo a medida que se va originando, eliminaras futuras causas de conflicto. Asimismo, comienza identificando tu propia reacción instintiva ante un conflicto. Lo puedes hacer pensando en cómo has gestionado un par de situaciones conflictivas anteriores, siendo sincero en la valoración. En cuanto sepas el anterior paso y seas consciente de como actúas, aborda las nuevas situaciones difíciles con respeto y calma mostrándote amable con la otra persona y escuchando con atención lo que tenga que decir. El hecho de que asuma una postura diferente a la tuya no significa que sea agresiva o negativa. Recuerda exponer los hechos y establece aquellos puntos en los que puedes estar de acuerdo. A continuación explora las distintas alternativas a tu alcance, estableciendo algunos objetivos y plazos que ambos puedan acordar pero trabajando sinceramente en cumplirlos. Date el permiso y busca que tu contrario así lo internalice, desarrollen en la medida que avancen un vínculo entre ustedes que inspire mutua confianza, entendimiento y comprensión, facilitando la posibilidad de abordar cualquier problema que aún puedan tener a fin de solucionar el conflicto. 

Es importante que trates hasta la saciedad de evitar la confrontación y solo concéntrate en el asunto a resolver, no en la persona. Esto evitará que un problema simple acabe en una acalorada discusión. Por ello, no olvides que la vida está llena de conflictos, entendiendo de forma esencial que realmente lo que nos afecta no es lo que sucede, sino cómo reaccionamos a ello
Debemos tener presente que cuando aprendemos a resolver efectivamente las  complicaciones que se nos presentan, nos sentimos mejor con nosotros mismos  y  mejoramos en nuestras relaciones personales y organizacionales. Es así, que nuestro entorno se agiliza para que podamos llegar a obtener lo que buscamos ya sea en el plano personal, familiar o laboral, sin descartar con madurez y conciencia la posibilidad de solicitar y/o requerir de ayuda externa especializada si nuestras capacidades en este sentido se ven limitadas. Asume la premisa que los conflictos deben quedar subsanados para ambas partes, porque cuando se satisface solamente la necesidad de una persona o parte, el conflicto no queda resuelto, la discusión continua y el problema se profundiza.  

Finalmente, visualiza el carácter positivo del conflicto y su acertada resolución ya que estos pueden ser considerados como necesarios a fin de poder avanzar, crecer y sobre todo mejorar humana y profesionalmente. Utilízalos como maestros y crea oportunidades que te inviten a salir de tu zona de confort para poder entender otros puntos de vista y expandir tus pensamientos y conocimientos.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"
Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

lunes, 12 de junio de 2017

  
12 de Junio de 2017

Boletín No.285
Postergar... ¿Para qué?

Unos de los aspectos que siempre trastoca y afectan el quehacer humano es dejar o abandonar por momentos e inclusive definitivamente planes de vida, objetivos profesionales, y esas metas personales que tenemos como inmersas en nuestro mundo interior pero que anhelamos conquistar para darle forma y color. Muchas veces no evaluamos ni pensamos que el tren pasa y obviamente si no lo abordas no te llevará al destino deseado, tal como se expresa popularmente. Y no creas, que quien te escribe no pasa o no ha vivido de lo que te escribo, precisamente de eso se trata de asumir sinceras palabras para que sientas la realidad de las mismas. Por ello, para un Líder, un Director o un Gerente postergar las metas y objetivos es una realidad que debe ser analizada minuciosamente y de manera ponderada, a fin de tomar la decisión más certera y menos comprometedora con respecto al impacto que pueda ocasionar dejar un proyecto de lado .

Ante tal situación lo interesante seria No Postergar, para ello, los procesos gerenciales, tu actitud profesional e influencia humana deben estar orientadas a Fijar límites al Planificar las Tareas, es decir, establecerte plazos y horarios en la intención de realizar bocetos y análisis de tu idea y construir de forma organizada la estructura de lo que tienes como objetivo y obra final. Asimismo, trata de manera concienzuda de Dividir la Actividad, buscando que la orientación de tu proyecto se haga y parezca lo más sencillo posible a pesar de lo complejo o difícil que pudiera ser, recuerda que entre más sencilla sea la tarea mejor, colócate plazos cortos y posibles, de esa manera iras armando la estructura final de ese sueño por realizar. Ante lo expresado, no te queda otro camino que Decidir, es decir, que la meta que te fijes la cumplas, o en otras palabras ¡Decídelo y Hazlo¡ no busques excusas para no consolidar tus metas. El Líder, el Director o el Gerente conviven diariamente en un mundo primordialmente competitivo, donde los retos son prácticamente el pan diario, bueno, en este caso, donde el proyecto te compete e interesa solo a ti, conviértelo en un Reto Personal, lucha contigo hasta alcanzarlo, desafíate a ti mismo y muestra el talante y la madera del que fuiste creado.

En todo momento y a pesar de los vaivenes u obstáculos que pudieran surgir no pierdas la motivación, utiliza tu imaginación e inspírate en el logro de tu objetivo, constrúyelo en tu mente, recuerda tal como decía el emblemático Walt Disney, que si lo sueñas lo puedes lograr, por lo tanto Motívate.  No dejes de Escribir, de plasmar tus tareas, avances y logros en cualquiera de sus etapas, eso te hará dueño de tu proceso e historia personal de la que puedas hablar cuando veas tu obra. De igual manera, no todo es trabajo, empuje y fatiga, toma tiempo para ti, para el esparcimiento y el compartir, Descansa, detente un rato, reflexiona, evalúa y sigue tras tu objetivo. Es fundamental, que a pesar del convulsionado mundo en que vivimos globalizado e interconectados, aprendas a Evitar las Distracciones que merman tu programa de acción, tu meta y el posible logro que desees obtener, por tanto, equilíbrate en todos los aspectos, delimitando los factores que te apartan de la finalidad, para que veas, sientas y optimices el valor de ese precioso elemento que llamamos tiempo.
  
Para concluir, y a pesar de cualquier cosa, no permitas que se afecten tu actitud, ni tu ímpetu, ni las ganas de ver materializada tu obra, Inténtalo una y otra vez, cáete y párate una y otra vez, de esa experiencia y de ese aprendizaje tendrás mucho que contar, por eso, Inténtalo siempre hasta lograr tu Objetivo. Animo y No Desistas.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.
Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 28 de mayo de 2017

  29 de Mayo de 2017
Boletín No.284

El Poder Maravilloso de la Decisión…

Uno de los grandes aspectos que marca la vida de un Líder, un Director o un Gerente es el momento de enfrentarse a la decisión, a ese encuentro consigo mismo en donde todo dependerá de la evaluación, pensamiento y acción con la cual operes. Quiero con este introductorio hacer acotación y uso de algunas partes del documento publicado por el geólogo venezolano Gustavo Coronel y que describe un instante entre el hombre y su decisión. Decisión, que posteriormente marcaria nuestra vida como país independiente y soberano y no subordinado a la Madre Patria. Aquí se los entrego para su reflexión y aplicación gerencial, dice así:

En la víspera de Carabobo Simón Bolívar descansaba en su hamaca cuando su edecán le comunicó que tres vecinos del lugar deseaban hablar urgentemente con él. Bolívar salió de su hamaca y pidió que los dejaran entrar. Los buenos señores se llamaban Danielo S******, Eduardo S***** y  Pavel G****,  tres  vecinos de Barrera amantes de la tranquilidad. ¿Qué puedo hacer por ustedes? Les preguntó Bolívar. Danielo replicó: “Venimos, Sr. General, a pedirle que cese esta insensatez, esta guerra que nos está diezmando, que acaba con nuestra población y con todo intento de los vecinos de estas comarcas de vivir en paz. Venimos a abogar por la reconciliación entre quienes vivimos aquí. La monarquía es circunstancial, no vale la pena morir por derrocarla. Busquemos el diálogo, la negociación y estamos seguros de que todos seremos más felices”.

Bolívar guardó silencio por un largo tiempo, lo cual hizo sentir incómodos a los tres mensajeros de la concordia entre patriotas y monárquicos. Finalmente les dijo: “No es a mí a quien ustedes deben dirigirse. Es al ejército que duerme esta noche en Carabobo, esperando el día de mañana, dispuesto a hacer de Venezuela una nación libre, dueña de su futuro. Ustedes desean la paz en Venezuela. Yo también. Solo diferimos en cómo lograrla. La negociación que ustedes me piden como solución no sería tal solución sino una entrega…”. “Pero, General”, le interrumpió Eduardo, “nadie ha dicho que vamos a entregarnos. Nosotros podemos hacer algunas concesiones a los absolutistas, dejar ir a los hijos de Boves o darle tierra para que callen y dejen de oponerse a nuestros deseos. En el camino iremos enderezando las cargas”. Y Danielo agregó: “E insensato ir mañana a la batalla, General. Esa gente es demasiado fuerte, no podemos con ellos”. A lo cual Bolívar respondió: “Ciertamente ustedes no estarán conmigo mañana en Carabobo. Pero les digo que no hay nadie invencible. Sabemos cuál es la fuerza del enemigo. Sabemos que entre ellos hay fracturas serias, que hay fatiga, que hay deseos de abandonar la lucha. Nosotros no podemos negociar desde una posición de debilidad. Solo es posible ser magnánimos en la victoria. El esfuerzo de los patriotas, el sacrificio que miles han hecho desde 1810 no puede ser borrado mágicamente en una mesa de negociaciones”. Danielo, Eduardo y Pavel guardaron silencio y se retiraron. Al día siguiente Bolívar derrotó la monarquía en Carabobo. Esta victoria fue obtenida a un alto precio… Si Bolívar hubiera escuchado a Eduardo, a Danielo y a Pavel la noche anterior a Carabobo todavía Venezuela sería una provincia de la madre patria. ¿Estaríamos mejor? ¿Quién lo sabe?...”  Y… ¿Qué hubiese pasado si Bolívar no decide enfrentarse en Carabobo?

Hoy, gracias a ese decisión del Libertador la historia es otra. En virtud de ello te exhorto. Vive y decide, reflexiona, evalúa  y actúa, pero decide, porque un Líder, un Director o un Gerente tiene en sus manos ese mágico poder que debe ser utilizado para proyectar su visión, el liderazgo que ostenta y finalmente consolidar sus objetivos.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.
Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

 

domingo, 14 de mayo de 2017

15 de Mayo de 2017

Boletín No.283

Principios, Valores y Tiempo por Venezuela…


¿Y qué hacemos los Líderes, Directores o Gerentes, ante la situación actual en Venezuela?

Estimados amigos, nuestra tarea es colosal, en momentos como estos tenemos que fortalecer a nuestra gente y afianzar sus criterios, pero evaluando sus posiciones en la intención de consolidar las mejores soluciones que brinden el bienestar al colectivo para no convertirnos en parte del problema, debemos inspirar a nuestros colaboradores, atender sus necesidades, escuchar con más ganas cada día, brindar el apoyo y el abrazo necesario para compensar los procesos que implican el desgaste y la desesperanza, traduciéndolas en ímpetus y deseos por ser mejor, es llevarlos a creer en un espacio, un territorio y en un país de excelencia solo tomando como base los sanos valores y principios que viven en nosotros. Entendamos que no podemos imponer criterios sino sencillamente amar a nuestro prójimo, porque todos los que estamos en posiciones rectoras definitivamente influimos para poder servir con efectividad  y no para otra cosa que deforme o desvirtúe nuestra esencia. En estos tiempos, donde los valores parecen desenfocados o perdidos, estamos llamados a corregir y reformar al individuo llevándole a entender que lo más valioso que tenemos en la vida no es lo que materialmente poseemos, sino a quien tenemos acompañando nuestro camino, y es ahí, donde el líder tiene su tarea primordial porque debe construir e instruir al hombre en ser mejor, a fin, de prepararlo para actuar ante cualquier instancia que le corresponda vivir o asumir.

Es por ello, que el re-afianzamiento de los valores y principios en situaciones como estas se hace tan fundamental, ejemplo, recordar que ser rico no es tener más sino necesitar menos es una buena premisa para empezar o entender que todo lo que implica éxito pasa por trabajo y esfuerzo, de igual  forma, es sumamente importante aceptar que el dinero no compra felicidad, y en el mismo tenor pudiéramos decir que la personalidad de un ser humano es lo que verdaderamente enamora e influencia a los demás, en vez de colocarse la limitante o la etiqueta de vivir simplemente del físico que solo sirve para atraer pero no para permanecer. Valorar lo que tenemos como personas o país es básico, pero a su vez vital, porque si no lo hacemos lamentaremos perder lo que no supimos cuidar. Asimismo, influye para que los tuyos se rodeen de buenas personas y se constituyan en una de ellas, impactando positivamente en el presente y no desgastándose en un pasado que no tiene futuro. ¿Te das cuenta las cosas que hay por hacer en nuestra gente y donde tu conocimiento e impacto son necesarios?

De igual forma, enseña a valorar el tiempo, cuida el tiempo, ama tu tiempo, ese que inviertes en ti y debes invertir en la formación de los tuyos, porque no existe tesoro más valioso que ese, permitiéndome recordarte que el tiempo es limitado, nada te llevas. Como Líder, Director o Gerente y en función de tus capacidades, puedes coadyuvar a producir y generar muchas cosas pero jamás producirás tiempo, es así, que cuando dedicas tiempo en la formación de alguien estas entregando una porción de tu vida que jamás podrás recuperar, ¿observas su importancia? En el tiempo está la verdadera riqueza de nuestra vida, no en vano dice la expresión popular, que el mejor regalo que puedes brindar a una persona es el tiempo que le dediques, y tu como líder, estas en la obligación, en el deber y en el criterio de obsequiar mucho de ti para engrandecer a los equipos gerenciales de este amado país llamado Venezuela.

Finalmente ahora te digo, aprovecha el tiempo porque tenemos mucho trabajo por hacer.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"




domingo, 23 de abril de 2017

24 de Abril de 2017

Boletín No.282

Que Necesitamos de Ti…

De un Líder, un Director o un Gerente realmente necesitamos todo, pero principalmente su carácter humano, como también, un enfoque verdadero en saber y entender que su estatus actual lo determina un elemento meramente circunstancial, en ello va incluido su ascendencia con el personal, su autoridad, poder y los adornos característicos de estar en la primera línea de la organización a la que entrega sus días, sin embargo, solo podrá permanecer vigente en el corazón de los hombres y mujeres de su camino gerencial si verdaderamente los forma, los enseña, y estimula, así como también, si los acrecienta en habilidades y obviamente en conformar relaciones interpersonales con ellos que generen semillas para próximos frutos, de eso dependerá su permanencia en el tiempo y en el acervo personal de cada integrante de su equipo, de allí su magna significancia.

Necesitamos individuos fortalecidos, preparados, estudiosos e investigadores, empeñados en innovar, en conocer más del entorno que le rodea, de los avances y tecnologías que gobiernan su mundo para llevarlas y aplicarlas a su organización, necesitamos personas arquitectas de equipos que sepan luego llevar la obra a feliz conclusión utilizando la ingeniería humana para ello, y establecer de esta manera, la mejor obra posible. Necesitamos seres conscientes, que estén seguros de comprender que laboran con talento humano, con personalidades y capacidades diversas que debe amalgamar para consolidar un excelente proyecto, no con robots o elementos mecanizados que solo harán lo que un pulsador indique que hagan. Necesitamos líderes, directores o gerentes que den espacio a la creatividad, a la idea, a la pasión sin deslinde, inclusive necesitamos líderes que brinden espacios al error y cultiven formas de enseñar y crear a través de una aparente falla, transmitiendo con ello el maravilloso secreto de descubrir una oportunidad a través de un aparente error.

Necesitamos personas que en su carácter de líder aprendan a través de los suyos, que se coloquen el ego a la espalda y aprendan a decir “no sé, enséñame” sin pena, y más bien con el orgullo de saber que uno de los miembros de su equipo es quien le tiende la mano, que existen y cohabitan como una gran simbiosis armónica y efectiva. Se necesita hombres y mujeres que estén aferrados al término “nosotros” que primero coloque de escudo el valor de su gente, que permanezca convencido que sin ellos su gestión no vale nada y que por ellos el vale algo. Eso acrecienta tu ascendencia, el respeto, la consideración y definitivamente el amor de tu entorno, reconocer a los tuyos siempre marcará la diferencia entre ser solo un Jefe o el Líder que todos quisieran ser.


Tal como empezamos, de un Líder lo necesitamos todo, efectividad pero también afectividad por su gente, proezas organizacionales pero también magnanimidad para con su equipo, se requiere disciplina y rigor como también espacios para mostrar la naturaleza humana que integran su vida personal. Se necesita que posea claridad, astucia, estrategias y un tanto de magia operativa para resolver las dificultades que afecten sus objetivos, pero sobre todo, que posea la capacidad y sincera disposición de transmitirlas para que su gente crezca diariamente con él.  Por eso digo, de un Líder, un Director o un Gerente, lo necesitamos todo, tanto en su marco profesional como en su aspecto humano.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 16 de abril de 2017

17 de Abril de 2017


Boletín No.281

y … ¿Por qué Luchar?

Cuando pensamos en un término como este, saltan a nuestra mente cualquier cantidad de impresiones, nuestra vida, los hijos, la familia, el desarrollo profesional, el mundo, nuestro país, una casa más grande, un auto del año, mayores ingresos, etc. Sin embargo, todo depende a la vez de un poderoso y débil hilo comunicacional interno que se traduce en inspiración, fe, optimismo, constancia, trabajo, caídas, oportunidades, momentos, motivación, ganas de hacer y de crecer, entre otros. Hemos sido creados para ser grandes y prósperos pero eso depende de una decisión, de tu decisión. Hemos sido dotados de talentos, potencialidades, y capacidades que cuando analizamos nuestra vida nos damos cuenta que no hemos utilizado ni siquiera la mitad del porcentaje que poseemos, y peor aún, reconocemos que podríamos haber dado más.

Para un Líder, un Director o un Gerente, luchar implica su grandeza, no es menos cierto que el término en su acepción original implica combate o enfrentamiento, que en nuestro caso, debe esgrimirse como el enfrentarse a la mediocridad, a la determinación de no obtener logros a medias, a dar la cara y vencer los obstáculos que afecten la consolidación de una meta. A eso se denomina luchar en el mundo gerencial.

Luchar infiere respaldar a los tuyos, hacerlos y verlos crecer inspirándolos para que sean mejores cada día, es enfrentarse consigo mismo de ser necesario y con tus humanas limitaciones para construir en ti un modelo que sirva de ejemplo para los tuyos. Luchar por tener un equipo, una organización u empresa, un mejor país, con bienestar y oportunidades que sean tangibles no solamente en el aspecto económico, sino también en la calidad de vida que todos merecemos, solo se obtiene con tu entrega total a esa lucha.

Luchar implica aferrarse con ganas a mejores consecuencias en base a nuestras decisiones, a la búsqueda incesante de óptimas virtudes que están dentro de nosotros clamando por salir y que muchas veces ni siquiera sabemos que las poseemos. Es consolidar nuestras ideas en base a positivos argumentos que convenzan y no se impongan, ni mucho menos, destruyan al adversario natural o la competencia, siendo este un ser al que no debemos ver jamás como enemigo, sino, como al individuo que tiene una concepción y visión distinta a la nuestra la cual merece ser evaluada, considerada y respetada.

Existen mil motivos y razones porque luchar, desde minúsculas metas hasta grandes proyectos, debemos intentar día tras día y sin cansancio el convertirnos en seres indispensables, que seamos extrañados por nuestro ímpetu y valor para enfrentar los retos, que nuestra lucha interna por todo lo que aspiramos ser se traduzca en esa lucha que todos la puedan notar al ver que logramos el objetivo, y con ello, inspirar mayores luchas y desafíos. Luchar implica no rendirse, es continuar en toda hora, perseguir los sueños y destrabar el tiempo, es sencillamente apartar las nubes y destapar el cielo donde podamos obtener el infinito de nuestras aspiraciones, y con ellas, compartir el camino vivido para permitir que nuestro entorno crezca con nosotros, teniendo en cuenta, que para lograrlo siempre estarás signado por la palabra Lucha. Eso hará que valga la pena el trabajo incesante y dará sentido a comprender porque debemos Luchar.

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"