lunes, 26 de febrero de 2018



26 de Febrero de 2018


Boletín No.304

Posibilidad, Probabilidad y Estadística...


                                      Los elementos que constituyen nuestra vida personal y profesional están rodeados de circunstancias que de alguna manera nos sirven de indicadores para orientar los resultados que en algún momento podamos obtener de lo que pensamos podría ser el alcance de nuestros objetivos. Es así como nos damos cuenta en la evolución de nuestro trayecto que personas con todos los medios y recursos disponibles y a su disposición son incapaces de obtener logros proporcionales a dichos recursos, como también nos encontramos con personas que no poseen esas herramientas y sin embargo hacen de la nada un todo y convierten por ejemplo un simple papel en la proyección de su vida traducida en logros y éxitos, transitando de lo simple a lo complejo con pasos claros que definen sus metas. Es por ello que la posibilidad de lograr algún objetivo no la determina la circunstancia la determinas tú pero conjugado con una serie de elementos como el deseo, las ganas, el ímpetu, la actitud, el respeto, el empeño y el amor que coloques a la consolidación de lo que persigues. Asimismo, muchas cosas dependen de las probabilidades que encierran el entorno, los medios o el equipo que te acompañe entre otras situaciones, sin embargo todas esas probabilidades son absolutamente modificables, adaptables, cambiantes y en último extremo reemplazables, todas ellas acciones que tienes que promover si de alguna manera sientes y percibes que son obstáculos para tu cometido e impiden llevar a cúspide tu misión. Con respecto a las estadísticas, en mi trecho de vida me ha correspondido observar muchos números negativos, circunstancias desfavorables o entornos adversos lo que indicaría que la capacidad de lograr cualquier cosa establecida como objetivo sería imposible porque la proyección nos dice que nada de lo que hagamos cambiara las circunstancias y que todo esfuerzo realizado será inútil, pues ahora te digo, no te entregues, no te dejes empañar y afina tus capacidades y talentos en lograr lo soñado, lo proyectado, empéñate en cambiar los indicadores que dicen por todos lados que no puedes, cambia el paradigma, salte del molde y dedícate a lograr, porque un Líder, un Director o un Gerente solo estudia y analiza las posibilidades, evalúa las probabilidades y cambia las estadísticas a favor de sus objetivos pero en buena lid.

                                    Cuantos niños convertidos hoy en hombres y mujeres exitosos no se han desarrollado en entornos complejos y comprometidos, en ambientes hostiles y desfavorables donde la posibilidad de ser un adulto productivo y de bien para su país son casi nulas, y por supuesto sin pasar por una escuela de gerencia, con probabilidades altas de ser un potencial delincuente y obviamente convertirse en un número estadístico traducido en barras o círculos gráficos con porcentajes que lo establecen como un elemento integrante de la miseria y símbolo de la criminalidad para su país. Muchos casos como estos hemos evidenciado, la diferencia para ese niño se produce cuando en el espíritu, en el yo interior y en la propulsión de sus sentimientos y emociones se dice así mismo ¡yo no soy de aquí¡ a pesar de cohabitar en esos espacios. Por ello y de inmediato elige y actúa para cambiar sus circunstancias, comprometiéndose esencialmente en trabajar en si mismo para lograrlo, de igual forma a este claro ejemplo pasa en los niveles gerenciales, solo hace falta que quieras, que desees, que te ocupes, que te caigas y te levantes, que aprendas y enseñes, que llores y rías, que celebres el triunfo y prosigas diariamente hacia el preciado éxito sin olvidarte que el único que puede elegir cambiar sus circunstancias a pesar de lo que establezca el tecnicismo y las herramientas científicas eres tú, no hay posibilidad, probabilidad o estadística que un Líder no pueda cambiar, lo que nadie dijo es que sería fácil lo que si debes hacer es disfrutar el crecimiento y el esfuerzo para contemplar en el momento justo con la visión y magnificencia que brinda el aprendizaje que al final nada te detiene, y que todo te es posible si asumes la armadura de la fe, la constancia, el empeño y el deseo de cambiar cualquier probabilidad, posibilidad y estadística para transformarte en el Líder, Director o Gerente que estas llamado a ser. No lo Olvides.


Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.
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Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 18 de febrero de 2018

19 de Febrero de 2018

Boletín No.303

A pesar de Todo, No te Entregues...

Vivimos en la actualidad en un mundo altamente convulsionado por factores sociales, políticos y económicos que impactan de igual forma a nuestra localidad, llámese esta, países, empresas, organizaciones, entornos, hogares, lo cual influye proporcionalmente en la vida, en tu vida o en nuestras vidas con carácter modificante, generando incertidumbre, desasosiegos, mermando nuestras capacidades, una vida que nos hace observar lo peor del ser humano, la indolencia, la pasividad, el conformismo y la ausencia de valores que finalmente corroen a la sociedad, a las instituciones y como último al núcleo que conforma la vida de una nación, la familia y con ello al corazón y el alma de sus integrantes, situación solamente transformable por un Líder, un Director o un Gerente con una entrega, amor y pasión determinada por la excelencia. 

Pero a pesar de este panorama tan desalentador que podemos recrear diariamente con solo leer la prensa, caminar una calle, ver un noticiero o adentrarnos en la redes sociales queda en nosotros el poder de resilencia, de afianzarnos en los valores espirituales y humanos sembrados por nuestros mayores para fortalecer el trayecto de vida que nos ha correspondido transitar, aunado al ejercicio moral y cívico que como ciudadanos poseemos en nuestros genes integrados por células de logro, de triunfo, de éxito, de responsabilidad, de respeto, de excelencia y sobre todo de virtudes que se fueron constituyendo para crear al hombre y mujer que ahora somos, genes que potencialmente también lo integran valores espirituales y de fe que te hacen creer y confiar a pesar del entorno en que todavía existen esperanzas para consolidar un mundo mejor, un país de ensueños, una sociedad aquilatada, una empresa al servicio de la gente y un hogar de excelencia con fuertes pilares arraigados en valores. Dijo Jesús una vez “que lance la primera piedra el que esté libre de pecado” por eso igualmente decimos que errores hemos cometido todos, nadie está exento de ellos, por eso Jesús también expresó “…tus pecados te son perdonados anda y no peques más…” es así, que de igual forma podemos manifestar que el modelo humano es perfectible y adaptable a condiciones que lo adecuen a retomar su esencia buena y productiva, por ello es función, responsabilidad y compromiso del Líder, Director o Gerente cada quien en su espacio y entorno retomar en su equipo y en las personas que lo integran la formación, la inducción y estimulación de los valores esenciales del humano para poder así transformar desde la simiente lo que deseemos consolidar como un objetivo de magnificencia que puede ser según la situación, una persona, un equipo, una organización, una comunidad, o un país. Para el individuo que sustenta su liderazgo en profundos valores la tarea no es fácil, por el contrario debe sembrar cada día, debe regar cada día con el rocío del ejemplo, da la constancia, y la disciplina al mejor campo que tiene para lograr sus objetivos, debe inspirar en cada instante, debe asimilar con valentía sus equivocaciones y aun así aprender y enseñar en base a ellas para que su gente le observe como persona cercana y como ser humano.

Un Líder, un Director o un Gerente debe abrazarse a lo mejor y más excelso de sus Creencias, Valores y Principios para poder infundirlo en los demás, un Líder no se Entrega, es el individuo llamado a organizar las transformaciones esenciales requeridas para repercutir en los cambios de excelencia que se aspiran en cualquier medio u entorno, un Líder impacta desde su espacio, desde su yo interno, desde su personalidad y lo exterioriza a los suyos para brindarles herramientas potenciadoras que enriquezcan los avances necesarios que sean merecidos, un Líder hace ver a los suyos de lo que son capaces bajo la orientación que sea descubierto por ellos mismos, un Líder sabe y entiende que esta tarea no es fácil ni sencilla, un líder sabe que muchas veces la siembra no brinda el producto con la calidad que se esperaba pero vuelve a sembrar, un Líder no se entrega a pesar que desfallezca en algún instante por el fragor de su responsabilidad, por el contrario se nutre de la adversidad para demostrar que transformar a los suyos en la mejor opción que tiene en sus principios y valores, por eso un Líder a pesar de todo no se entrega, solo continua, persiste y triunfa.

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Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 4 de febrero de 2018

05 de Febrero de 2018

Boletín No.302

El Placer de Equivocarte...

Mucho hemos hablado en nuestro largo trayecto de darnos el placer de equivocarnos, de convertir la adversidad en oportunidad, de no desfallecer y sobreponernos en la intención de perseverar y consolidar nuestros objetivos de vida u objetivos profesionales, revestirnos de un espíritu de resilencia que constantemente nos lleve a convencernos que el limite somos nosotros y que todo se encuentra bajo la delgada línea de asumir y tomar una sabia decisión que obviamente debe ser planificada pero sin perder el espíritu que el riesgo implica. Ahora bien, ninguno de nosotros puede desprenderse de su esencia humana y todos tendemos a preservarnos, a evitar el error a toda costa, a ignorar su presencia y sobre todo a no querer tenerlo como parte de lo que implica lograr un objetivo por aquello de tener que asumir que no somos tan perfectos, por no reconocer que podemos equivocarnos y que muchas veces nuestras ideas no son infalibles. Es por ello que ante un error muchos veces  lo primero que hacemos es negarlo, endosárselo a otro si es necesario ¿te ha pasado esto a ti? sobre todo cuando carecemos de la madurez para asumirlo. El otro aspecto por el que muchos hemos pasado ante la presencia de un error es lamentarnos ante la falla, pero peor aún nuestra baja emocional nos conduce a la tendencia de renunciar a nuestra meta, desistir de lograr el objetivo por el que tanto luchamos creyendo que por el solo acto de equivocarnos el mundo está perdido para nosotros y con ello nuestro esfuerzo, disipándose ante nosotros el sueño que produce una anhelada meta.

Lo otro que nos sucede  y de acuerdo al nivel de comprensión que demos a nuestro error es que pasamos a ignorar a ese flagelo que entorpece el logro de nuestra meta y nos “hacemos los locos” como se dice en el coloquio venezolano para creernos una realidad ficticia que implica engañarnos y asumir que nunca paso nada, que un error no existió en nuestro tránsito de vida, que nadie lo vio ni lo sintió. También pudiese suceder que la ley de Murphy se haga presente en nuestro camino, es decir todo lo que deba pasar va a pasar y entonces nuestro error se repita generando involución y un grado de estrés que perturba nuestro norte franco hacia la consecución del objetivo programado. Pero finalmente lo que estamos llamados a consolidar es que nos condicionemos a una congregación de elementos alrededor de nuestro error que nos lleve a apoyarnos en personas y caracteres positivos, tomar de nuestro equipo y entorno ejemplos de resilencia que estimulen al logro, que vean lo difícil como un reto posible aperturando posibilidades que minimicen al error y lo trasciendan al nivel de oportunidad, es así como se traduce la palabra error, equivocación, caída u obstáculo en aprendizaje y mejora, potencialidad y oportunidad.

Al darnos el placer de equivocarnos, vemos al error con otro cristal visualizando la multicolor policromía del aprendizaje, de lo que genera experiencia, lo que te da experticia, lo que implica crecer, aprendes a conocer y valorar a quienes están a tu lado, a determinar la capacidad de tu equipo para saber ciertamente con quien contar, equivocarse debe ser para un Líder, un Director o un Gerente la poderosa experiencia de un crecimiento exponencial porque ese error debe ser el carbón indiferente que todo el mundo admirará cuando sea el hermoso brillante con el cual coronaras la acción de tu gestión. 

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Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"

domingo, 28 de enero de 2018

29 de Enero de 2018
Boletín No.301

¡Vamos!, Rescatemos al Líder...

Vivimos momentos muy confusos en nuestra sociedad donde muchas personas se autodenominan líderes, donde ellos consideran que llenar un espacio físico como una calle o un teatro y que muchas veces es preparado para que produzca ese efecto determina la influencia de su liderazgo, de igual forma, creyendo que por tener espacios en radio, televisión o redes sociales  y masificar un mensaje su liderazgo es determinante y consolidado. Muchas de estas personas se han quedado en el pobre concepto que un líder es el que tiene más seguidores, o que el líder es aquella persona que posee más individuo que giran en su entorno como sequito fiel y abnegado, o peor aún,  el que se considera líder para actuar como un reyezuelo con la intención de ordenar y hacerse obedecer a toda costa porque su palabra es ley como dice una célebre canción mexicana, tenemos aquellos que son cabezas de organizaciones y empresas y por ser precisamente la cara que visiona el ambiente también se catalogan de líderes, se dan cuenta que pareciese que el termino de alguna manera se ha devaluado porque lo utilizan y condicionan de acuerdo a como convenga, considero en lo personal que esta definición debe ser rescatada en su esencia y valor porcentual.

Un líder inicialmente nace en ti, de tus valores y convicciones, de la formación y la preparación para canalizar tus acciones y emociones, del crecimiento personal traducido en potenciar a todo el contexto que implica tu ser generando un radio de acción que facilite inspirar a las personas que conforman tu entorno, es por ello que se habla que liderar empieza por uno mismo, considérate líder pero preocúpate por formar a tu persona, el alma y espíritu que la integran a fin de irradiar la luz necesaria para ayudar a crecer a otros. Es así, que la traducción más sencilla y eficaz que se puede aplicar a la palabra líder es “servir” y con ello todo un cumulo de cosas que finalmente encierra este término entre las cuales podemos citar, la entrega, el desprendimiento, la abnegación, el dar, enseñar, aprender, fomentar, inspirar, responsabilidad, coherencia, respeto, madurez, sabiduría, actualización, disposición, equilibrio, decisión, gallardía, confianza, valentía, humildad y un grado sumo de personalidad. Sin embargo, cuando esto evoluciona a un entorno superior como una organización, una empresa o un país el nivel que pide y exige el denominarse líder con carácter de justicia y verdad es poderoso y sublime acrecentando obviamente cada una de las características anteriormente señaladas. En este nivel existe algo primordial que caracteriza al líder, él no busca lo suyo, ni su beneficio ni su mejora, por el contrario se aboca a los demás porque ellos son su responsabilidad, porque confían en su acción y criterio, capacidad y honestidad para lograr los objetivos que requieren quienes se han entregado a su guía y dirección.

Un verdadero líder genera lazos emocionales que van más allá de una concebida manipulación para mantener adeptos en las personas de su entorno, porque su esencia es inspirar sinceridad, cercanía, afecto y compromiso que motive a sus compañeros de objetivos a querer lograr cada tarea encomendada para el beneficio de otros, un verdadero líder forma líderes, un verdadero líder no apaga la luz de los que disienten o piensan distinto, por el contrario escucha, atiende, negocia y transforma cada situación en una verdadera oportunidad, un líder desarrolla la conciencia de los suyos para potenciar las posibles opiniones e ideas que se puedan generar, el verdadero líder recurre al empoderamiento como brazo fiel de fortaleza que se traduce en crecimiento de su equipo, organización, empresa o país, en base a esto ejerce la responsabilidad asumiendo en todo momento las acciones y decisiones que le involucren sincronizando finalmente cada aspecto de su entorno para sentarse al final del día a realizar la noble tarea de control, seguimiento y evaluación que generan sus actos. 


Por ello, rescatemos la esencia de ser Líder aunque sé que no es fácil, para poder lograr mejores organizaciones, empresas y países con quienes verdaderamente saben, conocen y pueden ejercer un verdadero y efectivo liderazgo. 

 Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"    


lunes, 22 de enero de 2018

                                                                                                                                      22 de Enero de 2018

Boletín No.300

¡Remuevan la Piedra!...                                                           

Existen momentos en la vida donde nos encontramos en circunstancias, períodos y realidades que ameritan la renovación, el cambio, la aplicación de nuevas estrategias y hasta la ruptura de paradigmas para lograr objetivos que te lleven a conquistar nuevos horizontes, situaciones que en otros momentos de nuestro existir ni siquiera hubiésemos considerado. Existen momentos de sopesar las cosas y evaluar, por ejemplo lo que en algún instante significó una excusa para no dar los pasos en los que ahora te encuentras o que posiblemente en algún momento te toque afrontar pero bajo la premisa de una sabia y certera decisión de vida. Recordando, que nada va pasar si tú no quieres, si no te atreves y obviamente si no vences los miedos que pueden atarte a la llamada zona de confort, reiterando que en base a esto hagas una concienzuda valoración de tu yo, del entorno y del impacto que se pueda generar.
                                                                  
A un momento similar al que me refiero de enfrento Jesús de Nazaret cuando le toco recibir el trastorno personal que le significo la muerte de su amigo Lázaro. En virtud de esto analicemos. Primeramente Jesús arribo con cuatro días de retardo con respecto al fallecimiento, otra motivación a considerar en este pasaje es el amor y profundo afecto por esa amistad, la otra situación que debe valorarse es el entorno, las personas y el objetivo. Todos querían en su interior que el Señor Jesús en su misericordia realizara ese milagro, sin embargo desde la perspectiva humana solo podían ver la muerte y lo imposible de lograr que reviviese a Lázaro, de igual forma existía un pensamiento común, comprometido pero muy interior con el objetivo de una resurrección, acción que nadie sabía si se podía producir. Por otra parte, verdaderamente Jesús tiene el incuestionable poder para realizar dicho milagro pero con una formidable entereza ante el dolor que sentía, aun recibiendo cuestionamientos diversos por los cuatro días que tenía Lázaro de fallecido, aunado al escepticismo e incredulidad de muchos de quienes le rodeaban les involucro a todos y pronuncio las poderosas palabras “¡remuevan la piedra!” acción acatada de inmediato y que dio origen al milagro ya conocido de la resurrección de Lázaro, ahora bien, si Jesús tiene el poder sobre la vida y la muerte ¿cuanto más no lo tendría para remover una piedra?, sin embargo, todo se produjo a partir de ahí al solicitar y con voz de líder exigir “¡remuevan la piedra!”. 
                                                               
Basado en lo descrito solo te puedo decir que para tomar una decisión no existe tiempo definido lo que si debes hacer es decidir, entendiendo que entre más tardes en decidir más tarde veras los beneficios, lo otro que debes sentir es fe, amor, confianza en ti mismo y respeto por lo que quieres y por lo que haces, siendo esta la principal motivación de un Líder, un Director o un Gerente, otro aspecto a considerar son las personas, el equipo y el entorno, respétalos, escúchalos, pero no dejes que el pesimismo y el escepticismo de algunos bloqueen el norte que has declarado como objetivo, dale a cada quien su peso y espacio pero recuerda que la influencia nace de ti por lo tanto eres tu quien marca la pauta hacia el logro porque cada miembro del equipo está esperando lo mejor de ti, no lo olvides. Ante la adversidad genera creatividad convirtiendo el obstáculo en una gran oportunidad. Es cierto, por razón del liderazgo que ejerces tienes una cuota de poder que te pertenece pero recuerda, nada puedes por ti solo, ¿Qué harías con tu liderazgo sino tienes un equipo que te respalde? Por lo tanto, involucra a tu gente en la consecución de un objetivo donde ganen todos y todos sientan la satisfacción de alcanzar ese objetivo, cada quien haciendo su parte y contribuyendo al éxito de la gestión, no pierdas el ejemplo de Jesús y pronuncia las poderosas palabras de acción que dan principio al logro “¡remuevan la piedra!” y una vez despejado el obstáculo conseguirás la luz y el éxito que merecen tus decisiones convirtiendo en posible lo que parecía un gran imposible. 

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.

Carlos O. Delgado C.
CEO y Management Trainer de "Liderazgo en tu Día"                                                                       

domingo, 14 de enero de 2018

15 de Enero de 2018

Boletín No.299

Un Líder del Alma...

Un Líder, un Director o un Gerente esta llamado desde su esencia fundamental a proveer las soluciones para los grandes problemas de nuestro tiempo, focalizados en el entorno de actuación en el que le corresponda conducirse, calmando el clamor constante de su ego y buscando en su interior como percibiendo el alma con la cual debe estar gobernado su constante proceder. Para ello, cada uno de nosotros debe asumir su valor como líder, primeramente de su vida con lo cual podrá impactar positivamente en otros si la calidad de su ejemplo es tomada en consideración por el entorno humano que le acompañe, haciendo la salvedad que precisamente por su connotación humana ese hombre o mujer que ejerce el liderazgo es susceptible al error y proclive de igual forma a remediarlo. Un buen Líder como señala el Pastor y amigo Eleazar Varela, “conquista y libera, huele a gente y se compenetra con su gente, brinda su amor a todos, es optimista, no se cansa y asume la adversidad como un reto propulsor de oportunidades, es un maestro y sobre todo está consciente de la influencia de su Creador en todo lo que pone en práctica” por ello, los pilares fundamentales de su quehacer diario se sustentan en su capacidad de escuchar, en su formación, en su espiritualidad y en el grado de empatía que genere con los suyos, resumiéndose esto en el marco de influencia que circunscribe su proyección ante quienes le acompañan y siguen.

Cuando entendemos que liderazgo implica servir y que no se trata de un cargo o alto puesto organizacional, que el ejercicio del mismo debe buscarse y aflorar del alma encontraremos en nuestro interior las respuestas al porque muchas personas nos requieren y nos asumen como guía, porque naciendo del corazón el liderazgo permite acrecentar nuestra capacidad para tratar a todas las personas con la dignidad merecida y satisfacer sus necesidades obteniendo los mejores resultados. Por eso y tal como lo señala el Dr. Deepak Chopra “... un Líder es el alma simbólica de un grupo” situación que nos enfrentará a la acción de ejercer nuestro liderazgo con total inspiración. Es así, que el poder básico del Líder no proviene de otras personas, sino de su propio ser y el camino que transita es guiado por su propia alma aunado a los sublimes ingredientes que conforman la inteligencia, la creatividad, el amor, como también, el poder y empuje que genera la organización a la cual pertenece si fuese el caso. 
En tal sentido, cuando tu liderazgo es inspirador, cuando nace de lo mejor de tus capacidades y talentos, cuando es sincero, cuando nace del alma, cuando buscas en el paraíso de tu interior la sabiduría necesaria para ejercerlo, pronto te darás cuenta que te convertirás en un gran líder aun sin tener seguidores, porque cuando el entorno observe tu forma y manera de visionar el mundo que te rodea en pos de un universo mejor, los seguidores simplemente te hallaran y querrán sin duda alguna establecerse bajo tu sabia dirección. 


Finalmente recuerda, los líderes existen para encarnar los valores que los seguidores ansían, entendiendo que un liderazgo inspirado corresponde a necesidades y respuestas reales que solo se darán si se conforma un indestructible lazo espiritual “invisible” entre ese Líder que debes ser y los seguidores que crean en tu mejor proceder. No lo Olvides.  

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Carlos O. Delgado C.
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