domingo, 25 de octubre de 2026

26 de Octubre de 2026 - Boletín Nro.585

Cuando para el CEO motivar no es suficiente. "La Hora de Decidir"


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Existen organizaciones donde el CEO se esfuerza por conectar con su gente, fortalecer la confianza, inspirar a sus directores y gerentes, promover el sentido de pertenencia y crear un ambiente donde todos se sientan parte de un propósito común. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, los resultados no llegan, los objetivos se incumplen y la organización permanece atrapada en una preocupante inercia. Ante esta realidad surge una pregunta inevitable: ¿qué debe hacer un CEO cuando ha intentado motivar, acompañar e inspirar, pero su equipo directivo continúa sin responder?

La primera respuesta es comprender que la motivación, por sí sola, no garantiza resultados. El afecto fortalece los vínculos, la confianza facilita la colaboración y el reconocimiento alimenta el compromiso; pero ninguno sustituye la responsabilidad, la competencia profesional ni la obligación de cumplir los objetivos.

Desde la perspectiva del Coaching, el CEO debe pasar de inspirar a confrontar constructivamente. Es momento de conversar individualmente con sus directores y gerentes, identificar obstáculos, revisar compromisos y preguntar directamente: ¿qué te está impidiendo alcanzar los resultados?, ¿qué necesitas para mejorar?, ¿estás dispuesto a asumir el desafío? Estas conversaciones deben generar respuestas concretas, no nuevas justificaciones. El coaching ayuda a descubrir el potencial, pero también exige que cada persona asuma la responsabilidad de desarrollarlo y ponerlo al servicio de la organización.

Desde la visión de la Gerencia, ha llegado el momento de transformar las expectativas en compromisos verificables. Cada directivo debe conocer sus objetivos, indicadores, plazos y responsabilidades. El seguimiento debe ser periódico, transparente y sustentado en evidencias. Si los resultados no llegan, hay que determinar las causas: ¿faltan recursos?, ¿existen procesos deficientes?, ¿los objetivos son realistas?, ¿se necesitan nuevas competencias o hay una verdadera falta de compromiso? Cada problema requiere una respuesta diferente. No sería justo sancionar a quien carece de herramientas que la organización nunca le proporcionó, pero tampoco sería responsable tolerar indefinidamente la inacción de quien dispone de los recursos, las capacidades y las oportunidades necesarias.

Desde el Liderazgo, el CEO debe comprender que su mayor demostración de compromiso no consiste en insistir eternamente, sino en garantizar que la organización avance. ¿El golpe de gracia? No debe ser una amenaza, una humillación pública ni una decisión impulsiva. Debe ser el establecimiento de una nueva cultura de responsabilidad, donde el acompañamiento sea genuino, las expectativas sean claras y las consecuencias de los incumplimientos sean conocidas y aplicadas con justicia. A veces será necesario reubicar responsabilidades, modificar estructuras o sustituir a determinados directivos. No como castigo, sino como una decisión de gestión fundamentada en el desempeño, la idoneidad y las necesidades institucionales.

El CEO debe empezar por evaluarse a sí mismo, pero también debe abandonar la creencia de que puede compensar con su esfuerzo individual la falta de compromiso de todo un equipo. La empatía no elimina la exigencia. La confianza no suprime la rendición de cuentas. Y el liderazgo humano no significa renunciar a tomar decisiones difíciles. Una organización no cambia porque su CEO se esfuerce cada vez más; cambia cuando cada integrante de su equipo directivo comprende que tiene una responsabilidad irrenunciable en los resultados colectivos. 

“Cuando la inspiración no produce transformación, el liderazgo debe convertir las palabras en compromisos, los compromisos en resultados y los resultados en una cultura de responsabilidad. Porque el verdadero golpe de gracia al conformismo no es el miedo a perder un cargo, sino la certeza de que, en una organización con propósito, nadie puede permanecer indefinidamente ocupando una posición sin honrar la responsabilidad que representa.” Tenlo Presente.

Carlos Omar Delgado C.

@liderazgoentudia

Dios les Bendiga, mis Mejores Deseos y un Respetuoso Abrazo Virtual.


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